Inicio/Sectores/Sanidad y clínicas
Dirección jurídica para sanidad y clínicas
El sector sanitario trata la categoría de datos de mayor riesgo que existe y opera con una responsabilidad profesional exigente. Consentimiento informado, historia clínica y protección de datos no son trámites administrativos: son los tres pilares de la defensa ante cualquier reclamación.
Los tres pilares
- Consentimiento informado específico para cada intervención, con información sobre riesgos típicos, personalizados y alternativas, por escrito en los supuestos legalmente previstos.
- Historia clínica completa, con la información que la normativa exige, custodiada durante los plazos aplicables y accesible al paciente en los términos legales.
- Protección de datos de salud, categoría especial con base jurídica reforzada, medidas de seguridad exigentes y, con frecuencia, evaluación de impacto.
En una reclamación por responsabilidad sanitaria, lo que se examina es la historia clínica y el consentimiento informado. Una actuación correcta mal documentada es muy difícil de defender; una historia completa y coherente resuelve la mayoría de los casos.
Otros frentes del sector
| Materia | Contenido |
|---|---|
| Autorización de centros | Registro sanitario, requisitos técnicos y modificaciones |
| Publicidad sanitaria | Limitaciones específicas y autorización en algunos supuestos |
| Relación con profesionales | Laboral o mercantil, con riesgo de calificación |
| Aseguradoras | Conciertos, baremos, plazos de pago y auditorías |
| Responsabilidad civil | Póliza adecuada y coordinación de la defensa |
| Residuos sanitarios | Gestión y trazabilidad |
| Productos y medicamentos | Normativa específica de uso y conservación |
Acceso a la historia clínica
El paciente tiene derecho de acceso a su historia y a obtener copia, con los límites legalmente previstos —entre ellos las anotaciones subjetivas de los profesionales y el derecho de terceros—. Las solicitudes suelen llegar en el contexto de una reclamación, y responderlas correctamente y en plazo es importante: la negativa injustificada o el retraso empeoran mucho la posición y añaden un frente ante la autoridad de protección de datos.
Esta página describe el marco general vigente en España y no sustituye al análisis del caso concreto. La normativa mercantil, laboral, penal y de protección de datos se modifica con frecuencia, y existen especialidades sectoriales y autonómicas: antes de tomar decisiones conviene verificar la redacción vigente de las normas citadas. Consúltenos su caso.
Sobre el sector sanitario
¿Vale un consentimiento informado genérico?
No. Debe ser específico para cada procedimiento, con información comprensible sobre la naturaleza de la intervención, sus riesgos típicos, los riesgos personalizados según las circunstancias del paciente y las alternativas disponibles. Un documento genérico firmado en admisión es precisamente lo que se cuestiona en las reclamaciones, y su insuficiencia puede fundamentar responsabilidad aunque la actuación clínica fuera correcta.
¿Necesitamos delegado de protección de datos?
Depende de la escala del tratamiento de datos de salud y de otros criterios legales, y la normativa española incluye determinados centros sanitarios en su listado de entidades obligadas. Es una de las primeras comprobaciones que hay que hacer, y conviene documentar el análisis en cualquier caso. En centros con volumen relevante, la designación suele ser obligatoria.
Trabajamos con profesionales que facturan.
Es habitual en el sector y exige cuidado: si el profesional trabaja con medios del centro, en horarios asignados y con pacientes del centro, el riesgo de calificación como relación laboral es alto, con acta de liquidación por las cuotas del período. Conviene revisar la realidad de la relación y, si procede, regularizarla antes de que lo haga la Inspección.
¿Quién controla hoy las obligaciones legales de su empresa?
Si la respuesta es «cada uno un poco» o «el despacho, cuando le llamamos», hay riesgo acumulado que nadie está midiendo. Cuéntenos cómo está organizada su empresa y le devolvemos un diagnóstico con lo que falta, lo que está desactualizado, lo que puede sancionarse y en qué orden conviene resolverlo, con una propuesta de honorarios cerrada.