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Dirección jurídica por sectores y tamaño
El riesgo legal de una empresa industrial no se parece al de una clínica, ni el de un grupo con ocho sociedades al de una pyme con veinte empleados. El servicio se dimensiona por tamaño y se especializa por sector, porque cada actividad tiene su normativa crítica y su patrón de contingencias.
Qué necesita cada dimensión de empresa
El tamaño determina qué obligaciones se activan y qué estructura de servicio es proporcionada. Estos son los cuatro perfiles más habituales.
Pymes
De diez a cincuenta empleados. Lo imprescindible primero: contratación, laboral, protección de datos y societario, con una cuota contenida.
VerEmpresas medianas
De cincuenta a doscientos cincuenta. Se activan compliance, canal de denuncias e igualdad, y la contratación ya es continua.
VerGrupos
Varias sociedades, operaciones intragrupo, poderes por sociedad y necesidad de una visión consolidada del riesgo.
VerEmpresa familiar
Separación entre familia, propiedad y gestión, protocolo, sucesión y prevención del conflicto entre ramas.
VerLa normativa crítica de cada actividad
Además del núcleo común —contratos, societario, laboral, datos y compliance—, cada sector tiene su bloque normativo propio y su tipo de conflicto característico.
- Startups y scaleupsRondas, pactos y stock options
- Tecnología y softwareSaaS, código y datos
- IndustriaProducto, permisos y seguridad
- ConstrucciónObra, licencias y decenal
- Retail y distribuciónConsumo, canal y locales
- Logística y transporteCMR, flota y responsabilidad
- Hostelería y turismoLicencias y normativa autonómica
- Sanidad y clínicasDatos de salud y consentimiento
- Servicios profesionalesEncargos y responsabilidad
- Empresas extranjerasImplantación en España
- FundacionesPatronato y transparencia
- Núcleo comúnObligaciones de toda empresa
Cómo se adapta el servicio
La adaptación sectorial no consiste en cambiar el discurso comercial, sino en tres cosas concretas: el mapa de riesgos incorpora la normativa específica de la actividad y su autoridad supervisora; los modelos de contrato se construyen sobre los tipos contractuales propios del sector; y el calendario legal incluye los vencimientos regulatorios que esa actividad tiene y otras no.
En una clínica, el tratamiento de datos de salud y el consentimiento informado están en el centro del mapa de riesgos. En una empresa de transporte, lo están los límites de responsabilidad del porteador y los tiempos de conducción. Los dos mapas se elaboran con el mismo método y no se parecen en nada.
¿Quién controla hoy las obligaciones legales de su empresa?
Si la respuesta es «cada uno un poco» o «el despacho, cuando le llamamos», hay riesgo acumulado que nadie está midiendo. Cuéntenos cómo está organizada su empresa y le devolvemos un diagnóstico con lo que falta, lo que está desactualizado, lo que puede sancionarse y en qué orden conviene resolverlo, con una propuesta de honorarios cerrada.